Nuevo intento de abordar la amenaza de la proliferación nuclear en el Medio Oriente

Por Santo D. Banerjee

Photo: Nuclear disarmament in the Middle East. Credit: USA Air Force.

NUEVA YORK (IDN) - Una conferencia sobre el establecimiento de una Zona libre de armas de destrucción masiva (WMDFZ, por sus siglas en inglés) y una Zona libre de armas nucleares (NWFZ, por sus siglas en inglés) en el Medio Oriente parece haber sido relegada al olvido hasta que, en diciembre de 2018, la Primera Comisión de La Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGA, por sus siglas en inglés) decidió "encomendar al Secretario General la convocatoria " de una reunión internacional para abordar el riesgo de proliferación nuclear en una de las regiones más volátiles del mundo.

La importancia de la resolución de la Primera Comisión radica en el hecho de que como parte de un paquete de decisiones que resultó en la extensión indefinida del Tratado de No Proliferación (NPT, por sus siglas en inglés), la Conferencia de Revisión del NPT de 1995 consideró relevante "el establecimiento de una zona libre de armas de destrucción masiva, nuclear, química, biológica y sus sistemas de lanzamientos en el Medio Oriente efectivamente verificable.”

La propuesta de una zona libre de armas de destrucción masiva fue presentada por primera vez por Egipto en 1990, a ésta se le sumaron otras antiguas convocatorias para establecer una zona libre de armas nucleares en el Medio Oriente. Ambas medidas, que se pretenden seguir en paralelo, han acumulado un amplio apoyo internacional; sin embargo, hasta ahora los avances reales han sido difíciles de alcanzar.

El 22 de diciembre de 2018, la Primera Comisión votó por un borrador revisado por Argelia, Bahrein, Comoras, Yibuti, Egipto (en nombre de la Liga de Estados Árabes miembros de la ONU), Iraq, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Túnez, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Yemen y el Estado de Palestina.

La Primera Comisión, también conocida como Comisión de Desarme y Seguridad Internacional o DISEC, solicitó al Secretario General de la ONU convocar sesiones anuales de la conferencia en la sede de la ONU, durante una semana, "hasta que la conferencia logre elaborar un tratado legalmente vinculante que establezca una zona libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en el Oriente Medio". Además, se le solicitó al Secretario General que informe anualmente a la Asamblea General sobre la evolución a este respecto.

Israel, Micronesia y los Estados Unidos votaron en contra de la resolución y 71 países se abstuvieron.

En este contexto, queda por verse si la zona libre de armas de destrucción masiva y armas nucleares en el Medio Oriente resultan alcanzables o pura fantasmagoría.

Entre las condiciones previas para convocar la conferencia se encuentran: se tomará como su términos de referencia la resolución adoptada por la Conferencia de Revisión del NPT de 1995 sobre el Medio Oriente; se tendrá como objetivo elaborar un tratado legalmente vinculante que establezca una zona libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en el Oriente Medio, sobre la base de acuerdos alcanzados libremente por los Estados de la región; y que todas las decisiones que emanen de la conferencia se tomarán por consenso de los Estados de la región.

Además, se requiere que la conferencia reafirme la obligación especial de los tres copatrocinadores (EE. UU., Rusia, Reino Unido) como Estados depositarios del tratado de no proliferación de la resolución adoptada por la Conferencia de 1995 sobre el Medio Oriente, y los exhorte a cumplir sus obligaciones relevantes de acuerdo con los resultados acordados de las Conferencias de Revisión del NPT de 1995, 2000 y 2010.

La resolución de la Primera Comisión también pide que la Agencia de Energía Atómica Internacional (IAEA, por sus siglas en inglés), la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés) y la unidad de apoyo a la implementación de la Convención de Armas Biológicas (BWC, por sus siglas en inglés) preparen los documentos de referencia necesarios para la conferencia.

En la sesión informativa al Consejo de Seguridad el 2 de abril de 2019, la Directora General del IAEA, Yukiya Amano, dijo que en el 2012, el organismo proporcionó documentos de referencia al facilitador de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una WMDFZ y NWFZ  en el Oriente Medio. Describió el trabajo realizado por el IAEA y la experiencia adquirida sobre las modalidades para una zona libre de armas nucleares en el Medio Oriente.

"Si los Estados miembros lo solicitan, el IAEA puede desempeñar un papel en el desarme nuclear al compartir su experiencia en la implementación de la verificación", agregó Amano.

El ministerio de relaciones exteriores de Rusia describió la decisión de la Primera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas como "lógica, bien equilibrada" y que "satisface los intereses de todos los países del Medio Oriente". Destacó la importancia de que esté alineado con los acuerdos alcanzados anteriormente, franqueza y voluntariedad de participación en la conferencia de los estados de la región; entendiendo que cualquier acuerdo sobre el tema se puede lograr a través de un diálogo libre entre los países del Medio Oriente y solo sobre la base del consenso; ausencia de marcos de tiempo artificiales.

Los esfuerzos internacionales para librar de armas nucleares al Medio Oriente se remontan a más de cuatro décadas, según lo señala un nuevo informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés). Con la llamada resolución de Medio Oriente de 1995, tales esfuerzos, y el objetivo más amplio de establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en la región, se convirtieron en parte del proceso de revisión del NPT de 1968.

La cuestión clave que ha dividido por mucho tiempo a los estados sobre la zona libre de armas de destrucción masiva propuesta, es si debería verse como un Medio Oriente más estable y seguro o como resultado de un mejor ambiente de seguridad regional, dice Tytti Erästö, autor del informe publicado en enero de 2019.

Si bien el autor no ve una manera fácil de reconciliar los desafíos vinculados a la secuencia de las conversaciones, parece claro que cualquier intento futuro para promover una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio debe incorporar ambas perspectivas. Si bien es probable que ninguno de los enfoques prevenga la discordia sobre la resolución de la Conferencia de Revisión del NPT de 2020 en Medio Oriente, ambos tienen el potencial de promover los objetivos regionales de control de armamentos y desarme, y por lo tanto fortalecer el NPT a largo plazo, señala el informe.

El primer enfoque, el arranque del proceso de la zona libre de armas de destrucción masiva sin el único estado nuclear de la región, sería relativamente fácil de implementar, según el informe. "Siempre que otros estados del Medio Oriente estuvieran listos para dar el salto de fe necesario para iniciar un diálogo constructivo sobre control de armas, o incluso para fortalecer sus propios compromisos de control de armas, sin esperar pasos recíprocos de Israel, podrían lograr un progreso significativo entre ellos preparando el escenario para una zona libre de armas de destrucción masiva".

Según Erästö, tal enfoque ha recibido un nuevo impulso político como resultado de  que la Primera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó la celebración de una conferencia sobre la zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio bajo los auspicios de la ONU. "El plan podría tener éxito si el nivel de ambición normativa de los estados árabes e Irán es suficiente para sostener el proceso".

El apoyo al plan por parte de los tres estados depositarios también podría aumentar las posibilidades de participación israelí y funcionar como una válvula de seguridad para las tensiones sobre la resolución de Medio Oriente no implementada en el contexto del NPT. [IDN-InDepthNews - 21 de abril de 2019]